Blogia

RustypetaS

REFLEXIONES DE FÚTBOL

REFLEXIONES DE FÚTBOL

Esta semana se me presentó la oportunidad de sentir en mi piel la inmensa alegría de ser un espectador a mi deporte rey. Una Buena dosis de fútbol.

De primero, anduve a 5º centígrados, por ahí en lo más arriba de Barcelona,la victoria de mi rojo del corazón, en un tapete dificultoso. Mis amigos ganaron. 

Al día siguiente, en el sofá de mi casa, y sobre puesto al frío y a la incómoda

inmovilización de la rodilla, me dispuse a disfrutar. A la vez se venían tres partidos.

Con la misma facilidad retomé el TV,

dos mandos a distancia y tres partidos señores, tres. Reviví la sensación

del Mundial, aquella en que una tarde veraniega se traen a casa unas

imágenes y un locutor te hace vibrar con veintidós irresponsables dándole

patadas a un balón.

Y que tres partidos, aunque quizás, a usted, no le importe quien jugara, a mi me emocionó. Me emocioné viendo campeonar a Estudiantes frente a Boca,

en un partido, que servía de final para el Torneo Apertura, “La Definición” lo llaman los argentinos. Me emocioné, quizás porqué el “chico” se comió al grande.

Fue el gran atracón de la noche, una buena narración argentina y

el equipo del “Cholo” Simeone campeonó. Como siempre,

en un partido como estos (donde tampoco ni te viene ni te va) acabé teniendo la extraña sensación de pena.

Pena por Boca (porqué siempre fui un poco de “la 12”),

por Gago y el Guille (dos que se despiden en lo más arriba)

y por Palermo, no por nada en especial, sino porqué es un tipo noble

(marcó el Gol y no lo celebró porqué era contra su ex equipo,

y eso que con su gol le hacía campeón a Boca).

Y gracias a que no paraban de nombrar a Palermo

me hacían recordar que apretando un botón del mando

tenía 2 partidos más en juego, uno en Palermo precisamente

y otro en Montjuic, mi otro equipo del corazón. Todo perfecto.

Un empate del Celta en Italia y una victoria por la mínima

gracias al “Rifle”, que se esta ganando un lugar en mi corazón.

Pasaron los dos. Viva la UEFA!! Y así pues, algo aturdido ya, y con la cabeza como un balón hoy me iré a dormir pensando en lo último que ha dicho Andrés Montes, en la Sexta.

“Mañana, en Japón, a partir de las 11.15h, “Los Reyes del Tiki-Taka – América”  

No sé cómo acabaré!!!  

 

¡Carlos, eres grande!

¡Carlos, eres grande!

"Un negocio prospera si tiene una guía que seguir” 

Carlos Hernández Premio al mejor plan de negocio 2006


LAS FÓRMULAS
”Quienes triunfan son personas que compaginan el trabajo y el ocio"

EL TRABAJO
"Estoy un poco por encima de la media 'mileurista', pero tampoco en plan exagerado"

EDAD
24 AÑOS
CURRÍCULO: LICENCIADO EN ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS Y MBA POR ESADE. ACTUALMENTE ES ANALISTA DE INVERSIONES EN RIVA Y GARCÍA

 Antes de acabar el año pasado la carrera de Administración y Dirección de Empresas en Esade, Carlos Hernández Bardají ya se aseguraba un empleo como analista del fondo Spinnaker, de Riva y García. Es profesor colaborador de Economía Internacional en Esade y acaba de recibir el premio al mejor plan de negocio 2006.

- ¿Fue usted un buen estudiante?

-Tenía buenas notas. Entre notables y excelentes. Pero ha sido más por el esfuerzo. No me creo nada especial. Una carrera como esta la sacas adelante si dedicas esfuerzo.

- ¿Qué sintió al recibir un premio junto con el fundador de Mango?
- El día antes estaba muy nervioso, pero fue algo importante.
- ¿Qué es lo que premiaron?
- Un plan para un negocio surgido de una universidad. Se trata de un centro de investigación de ciencias marinas que está en Baleares. Es un plan para lanzar instrumentos y herramientas de control de las aguas y los fondos marinos.
- Como analista, ¿qué cree usted que hace prosperar a un negocio?
- Que sea factible, rentable y que las personas que lo dirijan tengan una guía que los conduzca en todos los aspectos.
- ¿Se plantea ser empresario?
- Me lo he planteado. Estoy siguiendo un camino de aprendizaje. Creo que estoy en la vía adecuada porque en mi trabajo como analista de capital riesgo tengo mucho contacto casi a diario con emprendedores.
- Además de analizar planes de negocio, ¿tiene otras aficiones?
- Me gusta mucho el deporte. Juego dos veces por semana a fútbol porque es la forma de mantener la vinculación con amistades del colegio o el instituto. También me gusta viajar y salgo como cualquier joven.

- ¡Ah! ¿No es animal de biblioteca?
- No. En invierno esquío. Practico deporte tanto como puedo y tengo las aficiones de cualquier joven. Con los amigos que jugamos a fútbol incluso colaboro en un espacio en Ràdio Ciutat de Badalona tratando temas económicos de manera divertida.
- ¿Le ha resultado fácil estudiar?
- Nadie me ha regalado nada. He dedicado mucho esfuerzo. Cuando tocaba estudiar, tocaba, intentado siempre compaginar con lo demás. Creo que, tanto en lo profesional como en lo personal, sin equilibrio no funcionas. Quienes triunfan son personas muy equilibradas que saben compaginar el trabajo con sus momentos de ocio y personales.
- Usted no es mileurista ¿no?
- Estoy un poco por encima de esa media, pero tampoco en plan exagerado. No me puedo quejar de mi salario, pero es verdad que hoy es difícil comprar vivienda --vivo con mis padres-- y aún pago el crédito de la carrera, aunque la mayor parte me la pagaron mis padres.
- ¿Se plantea otras carreras?
- Indirectamente, dos horas a la semana, me dedico a la docencia de Economía Internacional en Esade. Me atrae. Nunca se sabe. En todo caso, estoy bastante saciado. La profesión me ocupa mucho tiempo. Por ahora, soy profesor colaborador.
- ¿Es duro como profesor? Sus alumnos casi tienen su edad.
- No. Tienen 20 o 21 años en tercero de carrera. Les doy una hora de las cuatro que tiene la asignatura. Creo que no soy hueso.
Hace poco que fui estudiante y entiendo muchas de sus situaciones. Y como estoy en el mundo profesional, también intuyo las necesidades que pueden tener.

Entrevista extraída de El Periódico (6/XII/2006). Sección economía 

La fotografía ha sido adquirida ilegalmente en la web google images (¿Por qué el Carlos tiene dos fotos en el google? (Una de preadolescente y otra de analista económico). Y, sobre todo, ¿por qué se parece tanto en la foto real del artículo al president Montilla, debajo presente?

Montilla President!!

Montilla President!!

Pepito cambia la cara mushasho, que eres un sosete!!! (le decía su abuela) 

Olvidar, por un argentino cualquiera!!!

Olvidar, por un argentino cualquiera!!!

¿Cómo se olvida? Pregunto. ¿Cómo se hace? Trato de imponer mi conciencia ante el caos emocional que se me viene diariamente.¿Cómo lo hacen? Pregunto ¿Cómo podría uno olvidar? Apenas recuerdo cómo anduve la semana pasada, qué hice, qué cosas me pasaron,se me olvidó. Y si esto no es lo que quería olvidar? por qué absurda pelotudez, hoy no puedo olvidar?

Las preguntas se resuelven con:

Dice un personaje anónimo... Supongo, que fue un traspaso de generación en generación, que acabó concluyendo

“Tratar de olvidar a alguien es querer recordarlo para siempre.”

¿Esta de joda, no?

No soy de los que cree en Platón

(salvo la historia aquella “de que la última gota siempre va al pantalón").

No. A mi, no me va esto de frases célebres, sirven para putearse a uno mismo, sí che.

Escuchen a “Grouchito” decir

“Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción”

¿Se rieron leyéndola? Bueno, quizás no es de carcajada, pero sirve para sonreír.

¿Con la otra que generaron? Dudas, percepciones invisibles, rasgos faciales inhertes... (perdón, inexpresivos quise decir, pero me gusta inherte para esta frase).

 En fin, boludeces varias a parte, olvidar es algo a lo que hoy, exijo una explicación científica.

Amigos, sino se acuerdan de algo, sonrían.

Y si alguien les pregunta por este argentino que les lavó el cerebro en esta entretenida lecura acudan a Baltasar Gracián

“Saber olvidar, más es dicha que arte”

Por cierto, se me olvidó que les quería contar.

He ahí el reto

No tengo nada más que decirme con el señor de seguridad. Tras explicarme tres veces que ayer visitó a un hijo suyo que está en la cárcel; he tenido que dispararle una ráfaga de monosílabos y un par de sonrisas rácanas para que se alejara. Es un hombre de unos sesenta años, de barba cana y tupida. Tiene una expresión amable y cuenta historias interesantes, pero, claro, a la tercera vez que las oyes ya no sabes qué responder; curiosamente, temes repetirte en las respuestas.

Queda poco más de media hora para cerrar y de la puerta de salida del museo los turistas manan a borbotones discontinuos, inquietos por no saber si tendrán tiempo de comprar ese regalito que, por cierto, podrían adquirir por la mitad en cualquier papelería del centro. No sé, seré yo que he perdido la sensibilidad por el turismo romántico o el respeto por el culto al recuerdo. De todos modos, por el bien de los turistas, espero que su recuerdo sea más resistente que el souvenir, de no ser así, en menos de un mes lo habrán olvidado todo.

Llevamos cinco minutos sin vender nada, me refiero al ordenador de caja y a mí —nunca tuve mucha conciencia de empresa—, y el salvapantallas se ha activado. Miles de estrellas pixeladas avanzan hacia mí a una velocidad preseleccionada de vértigo. ¿O soy yo que avanzo vertiginosamente por el espacio dejando atrás multitud de estrellas? Este salvapantallas es como todo en la vida: ambiguo. Si vas o vienes sólo depende de la perspectiva, del punto de vista. Un mismo trabajo puede ser una oportunidad, un reto y a la vez una lacra, el tope para un futuro que puja.

 

Cuando entré en este trabajo era el mayor de los retos: demostrarme a mí mismo que podía estudiar y trabajar, ser independiente. Así pasaron los meses y cumplí lo que quería. Mi ego estaba saciado de propósitos cumplidos; pero, poco a poco, todo se hizo rutina, y esta tedio. Últimamente, cuando —como ahora— el tiempo se despista y parece detenerse, puedo escuchar, ahogados por el enfrascado presente, los suspiros sollozantes del inconsciente; reprimidos de gritar a gusto la traición a mí mismo en la que se ha convertido este trabajo.

Ojala llegue el verano pronto. Ojala el flujo de ventas sea constante y yo no tenga tiempo de levantar la cabeza de la caja. Así el ordenador no estará ocioso, ni me hará ver las estrellas, ni yo me perderé en horizontes cercanos, de donde brotan pensamientos introspectivos que siempre terminan en culpa. Pensar en uno mismo da miedo. Te adentras en el terreno del enemigo: el sueño incumplido. Este trabajo por el que ahora me arrastro iba a ser un trampolín hacia mi sueño, el impulso que necesitaba. Sin embargo, el trampolín se ha quedado parado en lo más bajo y yo sigo enganchado a él, temeroso de saltar y hacerme daño.

Empiezo a ver que el verdadero daño es el que duele por dentro, el que va comiéndote las entrañas a mordiscos pequeños. Los proyectos personales son armas de dos filos. O se ponen todos los esfuerzos en el empeño y se vive una vida conciente, o, lo más fácil,  se lanza uno al río y deja que la corriente social haga el resto.

¿Vivir o empezar a morir? Es decir, ¿Nadar o dejarse llevar como un cuerpo sacudido por el azaroso oleaje de las circunstancias? He ahí el reto.

Historieta II

Finalmente, aquella noche hubo bronca, vaya si la hubo. Pero la sangre no llegó al río. Mi mujer se mostró indignadísima por esa muestra de falta de confianza en mi propia familia —eso, ni más ni menos, fue lo que dijo (hay que ser cursi) —. Mi hija se limitó a preguntar por el paradero de su funda de escritorio y, sobre todo, por la ausencia de pomos en las puertas, que había hecho de nuestro día a día en casa un auténtico infierno de puertas sin pomo, de espera tensa, de incertidumbre por saber sobre qué aspecto de nuestra vida más interior arrojarían luz los precisos informes de HI. 

Tres días después recibí otra llamada de la empresa que estaba revolucionando mi vida. Una voz metálica dijo:

“Home Investigation le informa de que ya puede pasar a recoger los tres pomos, así como la toalla sucia del baño, que nadie se ha dignado a sacar de la bolsa en la que la trajo. HI When dreams go truth”.  

¡Ah! Ya están los pomos. Salí rápido hacia la calle Valltorrent. Pocos minutos después ya tenía un sobre con los pomos en una mano y el informe en la otra. 

"Sr. Pérez, en los pomos de las puertas de su casa, después de ser sometido a múltiples pruebas descritas en la primera página del informe, se hallan restos de: aceite, semen, excremento humano pasta de dientes y pomada.” 

¡Oh, Dios! ¡Oh, Dios! ¡Qué había hecho mal en la vida para llegar a esto! ¡Excremento! Alcanzar la madurez y entrarse de que hay restos de mierda humana en los pomos de tu casa es de las cosas más graves que pueden ocurrirle a un hombre como yo. Ha llegado el momento de que cambie la forma que tengo de autodenominarme. Sin duda, ahora soy un tipo maduro, aunque con restos, por muy milinanocroscópicos que sean, de excremento, de mierda, de heces, de caca en los pomos de mi casa. Doy gracias que las cosas milinanocroscópicas no huelen. Pero, aún así...

De pronto, titubeé. Una duda rondó mi cabeza ¿Estoy preparado para continuar con esto? ¿En serio estoy dispuesto a aproximarme tanto a la verdad? ¿Cómo llegó el excremento a los pomos de mi casa?

Finalmente me tranquilicé al pensar: ¡Qué coño! Si tiene que haber excremento en los putos pomos, mucho mejor -más digno- que sea excremento humano. 

Historieta

¿Le gustaría saber de qué hay restos en el teclado del ordenador de su casa? ¿Y en la mesilla de la habitación de sus hijos? En Home Investigation un  experto equipo de científicos le facilita por SÓLO 150 Euros un análisis completo de cualquier objeto. Sólo tiene que traerlo a uno de nuestros centros y, en una semana, pasar a recogerlo, junto al informe de substancias.

Aplique a su vida privada la tecnología de investigación policial.

HI When Dreams go truth

Tres cuartos de hora después de leer este anuncio, ya estaba en la puerta del centro situado en la Calle Valltorrent con el carro de la compra lleno de objetos domésticos: el teclado del ordenador, el ratón, la alfombrilla del recibidor, la funda de escritorio de la habitación de mi hija, el cenicero de mi habitación, el teléfono de la sala de estar, el jarrón de la mesa de centro, los pomos de tres puertas —las dos del pasillo y la de casa—, la toallita del baño sucia y la bandeja del microondas. Precio total del análisis: 1.800 euros. Para estas cosas da gusto gastar el dinero. Los resultados no se sabe cuando estarán. Según me cuenta una señorita de amabilidad calculada, depende del número de residuos que encuentren.

Una semana después recibo una llamada. Ya puedo ir a recoger los resultados del teclado. Es el que menos sustancias contiene. Lógico. Lo compré hace un par de meses. Me dirijo hacia allí. Me entregan el teclado y el informe (en una bonita carpetita amarilla, con el logotipo de la compañía (HI When dreams go truth —cuando los sueños se hacen realidad—). De camino a casa abro la carpeta. La primera hoja es una presentación del método y una descripción del fantástico equipo de científicos y de sus prodigiosos aparatos tecnológicos. La segunda está en blanco (nunca lo he entendido) y la tercera finalmente es el informe. Me sorprende su sencillez, después de tanta parafernalia. Primero hay una descripción de los elementos encontrados y debajo una relación de las cantidades, todas pequeñísimas.

"Sr. Pérez, en el teclado de su ordenador, después de ser sometido a múltiples pruebas descritas en la primera página del informe, se hallan restos de: café, coca-cola, sal, mandarina, cannabis, aceite, ceniza, tinta, semen, sangre, magdalenas, polvo de talco, amoníaco, cocaína, pollo y pintauñas.

Mi estupefacción era casi absoluta. ¡Todo eso en sólo dos meses! El café, el cannabis, la cocaína, la sangre y el semen son míos... pero ¿Y el resto? ¿Quién coño come magdalenas en el ordenador? Esta noche va a haber bronca... Y esto es sólo el principio.

Gilbo

No me seas un trucha

No me seas un trucha

Sois —somos— superhéroes y, como tales, tenemos superpoderes, que nadie nos venda lo contrario.      

Efectivamente, amigos: tenemos el superpoder de la imbecilidad total: esa que se olvida de sí misma y que canta a los ¿cuatro? vientos la fortuna de heredar sin compromiso todos los placeres de la vida moderna. Ese superpoder que es capaz de vituperar toda la sabiduría y todo el sentido común con sólo una opinión precipitada. Ese superpoder que es capaz de derrocar el invento del conocimiento y de la autoridad, con la fuerza de la indiferencia y de la frivolidad.

Y es que —¡Qué coño!— la vida son dos días y no vamos a andar preocupándonos de teorías extrañas sobre el ser y sobre el conocer. ¿Para qué? Si todo funciona, ¿Por qué preocuparse y andar a la greña con la filosofía? Y si no funciona, ¡Reclamemos! Qué no nos han costado nada —y apenas sabemos de dónde vienen— los bienes y derechos que tenemos y, por supuesto, no vamos a dejar que nos los arrebaten... Faltaría más.

Adelante, os digo: no debemos reprimir ese poder del que gozamos. Debemos seguir agrediendo oídos con nuestras opiniones a ciegas, con nuestros insultos a la inteligencia, con nuestra absurda jactancia de ser ignorantes. Adelante, os digo. No os detengáis ante nada, ni ante nadie. Sois libres y tenéis derecho a todo por naturaleza, sois —somos— los niños mimados de la historia, los infantes de la democracia y de la economía de mercado. Los soberanos del sistema.

Hay que exigir y no dar, hay que disfrutar sin esfuerzo, acomodarse y vivir sin dolencia, que el sufrimiento es cosa de otro tiempo, que el esfuerzo, además de indigno, pasó de moda. Ahora lo que se lleva es otra cosa, otro “estilo” de vida. Ahora lo que se lleva es la droga de diseño, pero no el matarratas de discoteca, sino la sofisticada, elegante, y aceptada droga de la alienación. Di, sí: y abandónate a la corriente.

No me seas un trucha.

                                                                                                   Gilbos

No hay

No hay

No hay futuro ni pasado para el mundo en el que vivo. No hay lamentos, ni culpa, ni arrepentimiento. No hay angustia en el camino, ni fracaso en el intento. No hay viento favorable para el que no tiene rumbo. No hay cadenas que me aten a ninguna tierra, ni cielo que merecer, ni infierno que temer, ni dios a quien rogar. No hay verdades absolutas, ni sistemas perfectos. No hay nadie superior, ni nadie inferior. No hay una razón, ni un dogma, ni amor eterno, ni amistad incondicional... No hay nada de eso y sí toda la libertad, el albedrío infinito que tanto asusta... y la eterna naturaleza, de la cual sólo somos una parte ínfima, un pequeñísimo y engreído pedazo. Y yo... qué decir de mí. ¿También soy un invento? Yo soy simplemente un ser, que intenta sobrevivir, que se interroga inútilmente por todo mientras, irremediablemente, inspira vida y expira muerte.

Gilbo

Juventud Deportiva. Tras ser campeones FELICIDADES...Balance final

Tras una larga temporada los resultados han vuelto a ser  gratificantes.

Los frutos se han recogido definitivamente al final de la temporada, con sendos campeonatos (apertura y clausura).

No obstante pese a volver a ganar los torneos,

Juventud ha realizado la que de momento es la peor de todas las campañas en cuanto a partidos.

Seis derrotas entre los dos torneos y no se si cuatro empates nos llevan a catalogarla

como la peor, no obstante la consecución de los títulos nos alza en lo alto de la satisfacción…

 
  1. XAPA: Aburrido. Quizás, al ver que la única misión del portero de este equipo es recoger la pelota de las mallas, le mató de aburrimiento. Cansado, hastiado ha delegado en Esteve algunos días su aportación. Unas cuantas palomitas han provocado los aplausos y las ovaciones entre sus compañeros… en un par de partidos fue clave.
  2. RUBÉN: Cannavaro. Fuerte, duro y expeditivo. Como el central italiano Rubén ha demostrado que a fútbol uno se puede erigir en un gran jugador desde la defensa. Excelente por arriba y cada día más seguro, su colaboración atacante se refleja en dos goles… como dos soles.
  3. FELIP: Prodigiosa temporada la de nuestro diestro reciclado a la izquierda. Ésta sí ha sido su temporada. Fantástico en ataque (13 goles, 3r máximo goleador), inquebrantable en defensa. Los errores e indecisiones del pasado, ahí se han quedado, Felipe ha demostrado que a divertirse, aún en estos tiempos, se puede jugar. Echar paredes (a días), y regatear con croquetas es un goce,que te lo haga el Faluya un disfrute… algún día, perturbado, muy perturbado, tuvo que irse sin duchar… son cosas del fútbol
  4. VÍCTOR: Capitán. En lo bueno y en lo malo. Lesionado algún tiempo. Al veterano le pasan los años y las molestias empiezan ha nacer. Siempre que hay un problema ahí suele estar él. Toca, manda, dirige (a veces). Este año se ha destacado como el segundo máximo goleador (15 goles no son moco de pavo, 4 de falta, ahí queda).
  5. RAFA: Lesionado. El año pasado hablábamos y se nos llenaba la boca de nuestro cinco. Un “Superguerrer” que  rompía con todo, en un estado de forma fenomenal, marcaba goles decisivos,…Esta temporada na´ de na´. Ofuscado y en constante vaivén no se ha encontrado. Unos días en Alemania, otros entrenando y cuando no lesionado… al del Clot le hemos visto poquito… sus cinco goles pero le dejan en un correcto buen lugar.
  6. KIKI: Goleador. Sí este año el Richard ha sido el delantero resolutivo. Menos enfadado (a días), y menos abierto (en la derecha), y más certero (en momentos importantes) que el año pasado… él de Padua ha actuado como un reloj delante de las porterías rivales (algún portero desquiciado le ha querido meter). Él ha metido 23 goles (pichichi del torneo), grande.
  7. PABLO: Él sin dinero. No se apuntó. Al final las bajas provocaron su vuelta al equipo. Sin duda fue de menos a más, de muy muy menos a más. Fuera de forma al principio, al final fue el de siempre. Colaborador, luchador, de fino toque de primeras, y castañazo irrefutable. Un amigo en la pared, un recurso en las alturas. El siete acabó con 6 goles, felicidades.
  8. DEPI: Oh Dios que le has hecho!!! No puedo calificar el intento de volver al tapete del 8. Atento siempre a la cita, cuando ha podido ha venido aunque sea pa´ aconsejar y animar. Si el año pasado el Duende de Sagrada se malogró el tobillo, este año una rodilla le ha jodido… en cuanto te atrevas el tapete necesita de algún regate y las porterías de un buen zurdazo.
  9. XAVI: El bullas. Metido en algún rifirrafe que otro, nuestro Siuró llegó gordo de carne argentina. Polivalente, poder jugar en todas las líneas nos dan confianza. De menos a más, él de “Terrassa” es un colega en el campo. Luchar, tocar rápido, correr y (cuando no falla) la mete. Ocho goles demuestran que mantiene una buena media.
  10. JAVI: Fenomenal. El 10 esta temporada sí, sin lesiones, aunque con más estrés, ha demostrado cómo se juega ha este deporte. Amante del balón, el de Ctra Mena, mantiene un idilio con la esférica, que logra siempre poner donde quiere. Más goleador, más pasador, más regateador, más desequilibrante, esté de buen o mal humor siempre lo quiero en mi equipo. La zurda en Juventud tiene un dueño y esta se escribe con mayúsculas.
  11. CARLOS: Inquebrantable. Incesante. “Este tío no para de correr” me espetó un rival un día a cerca del Charly. Efectivamente, aunque cansado y algo malhumorado (en ocasiones) el dueño de la banda derecha es siempre el mismo. Con ganas de desfogarse, Carlinhos, la para, la pisa, te la da, y sale corriendo. Un objetivo constante en la cabeza. El gol. Sólo ha metido tres este año, pero que decir tiene, que estar en dos lados a la vez solo lo puede hacer el Charly.
 

Pericos, periquitos... no me toquéis los cojones

Pericos, periquitos... no me toquéis los cojones

Veo que mi anterior artículo ha herido sensibilidades. Comprobado que no hace falta insultar para resultar insultante.

Nada más cerca de lo que pretendía. Tengo respuestas de todos los colores.

Primero. Al del decálogo: Eres el primero en tirar la piedra y esconder (virtualmente) la mano. Además, por muy grande que pongas la letra no vas a tener más razón, amigo. En cuanto al decálogo... está claro que para poner que no te gusta que te toquen los textos (comprensible), no hace falta que hagas un decálogo. Al que has hecho, a parte de sobrarle el mal gusto de las letras grandecitas y el insulto habitual que te caracteriza, le sobran nueve reglas. 

Segundo. Al del comentario larguito: Desde que leí a Tomás Guash no había visto tantas tonterías juntas. Tus argumentos suenan rancios, sacados de la manga, sin fundamento... Definitivamente eres tú quien no entiende nada. Ser del Español es un símbolo muy entrañable de minoría de lucha contra el poder, contra la mayoría, contra el absolutismo. Es cierto. Es símbolo de tantas cosas en vuestras retorcidas mentes que bien parece que, en vez de nacer, hayáis elegido ser pericos. Bueno, más que pericos, anticulés, las cosas como son.

Y a todos: del Barça se nace... se crece, se folla, se respira, se juega, se siente y se muere. Como de cualquier equipo. 

Todavía os queda un tiempo de sufrimiento, que os aproveche. Mirad a Ronaldinho que os está saludando

Gilbo (no me voy a cansar nunca de defender mis sentimientos)

DECÁLOGO DE FUNCIONAMIENTO

    NO MODIFICARAS UN TEXTO DEL PRÓJIMO, hacerlo te convertirá inmediatamente en culé desesperado.

  

    SIEMPRE DIRAS QUIEN ERES, EXCEPTO CUANDO DEL TEXTO SE PUEDA EXTRAER TU NOMBRE.

  

    SIEMPRE TENDRAS CLARA UNA COSA:

 

                          DEL ESPANYOL SE NACE, DEL BARÇA SE HACE.

 

 

 

    NUNCA CAMBIARAS DE EQUIPO (solo existe un caso, que seas culé y entonces no debes preocuparte porque los demás ya te ven como un ser cambiante)

  

    NO DESEES NUNCA TU MIERDA ( MIERDA=CACA=BARÇA) A LOS DEMAS.

  

    NO ALARDEARAS DE UN EQUIPO FINANCIADO POR LA CAIXA DE PENSIONS:  “LA DE TOTS”

  

    NO ROBARAS, NI EN OPTICAS NI EN SPRINGFIELD.

  

    TENDRAS RESPETO POR LOS EQUIPOS QUE TE HACEN GANAR, PORQUÉ SIN ELLOS NO ERES NADA.

 

    SIEMPRE QUE UN AMIGO TE LO DIGA CHILLARAS CON TODAS TUS FUERZAS:  “VISCA L’ESPANYOL, VISCA L’ESPANYOL”, POR RESPETO, POR AMOR, POR LA GRANDEZA DE TU EQUIPO MÁS CATALAN (no quiero mas que mentar a ROGER DE LLURIA y...en fin)

   

10º   EN CONCLUSIÓN:

  

DEJA YA DE JODER AMIGO CULÉ

 

 

 

 

 

BY  RICARDO  DOMENECH  ARIZA

Ronaldinho es un ser superior

Ronaldinho es un ser superior

Amigo perico, me dirijo a ti de forma tanto genérica, como particular para encarrilarte un poco. ¿No crees que ya va siendo hora de recapacitar sobre los porqués de tu creciente repulsión por el Barça? Ya sé que hay gente que cree que es porque tienes simpatía por el Madrid, pero es obvio que una consecuencia no puede ser nunca una causa. Los gritos desesperados de anti barcelonismo, las rabias internas cotidianas, no son más que el reflejo de una angustia; la de ver como tú, que siempre renunciaste de lo azulgrana, de pronto, te encuentras admirado de su fútbol, de su estilo de juego. No sabes cómo, pero llega el partido... y pronto empiezas a disfrutar con el juego rápido y fresco del Barça. Van cayendo tus barreras anti buen fútbol a medida que pasan los minutos. Tienes muchas ganas de que se la pasen a Ronaldinho: Ya has caído. Quieres que te enseñe otra vez la razón por la que te gusta el fútbol. Y de pronto no te gusta su camiseta, ni la de Messi, Eto’o, Deco, Xavi, Iniesta o Puyol... Pero, ¡Qué importa! Si son ellos los que tienen que salvar tu afición, que lo sean. Día a día lo ves más claro. Ya llevas mucho tiempo resentido con el fútbol. Ahora, te toca a ti. En realidad llevas deseándolo hace un montón de años.

HAZTE DEL BARÇA, NO SEAS TONTO.

LA SENSACION DEL MUNDO VISTA POR UN PRINGAO MADRIDISTA DESESPERADO

 

PUTA BARÇA, PUTA BARÇA, OÉ OÉ OÉ PUTA

BARÇA, OÉ OÉ!!! (X PRINGAO MADRDISTA)

Buf

Algo grave está pasando... muy, muy grave.

No sé si lo habéis notado (seguro que sí), pero se está extendiendo la chulería de una forma alarmante. Siempre ha existido, pero nunca había sido el estilo de vida más generalizado. Ahora lo es.

Ahí va el relato de lo que ocurrió una tarde se sábado en el Raval.

Ya sé que ir hacer un par de encargos con el coche al Raval es de imbéciles. Hombre, piedra... ya se sabe. El caso es que ya estoy hasta las pelotas de ese síndrome que se ha ido extendiendo por nuestro entorno a velocidad de pesadilla. El síndrome del peatón chulesco. ¡Por qué coño no se aprta ni dios del medio de la carretera! Obviamente, se le ha perdido el miedo a los coches.

Os voy hacer una pregunta... ¿Por qué cojones los turistas en Barcelona son tan vacilones? Ayer mismo toqué el cláxon tímidamente para que una pareja de peatones-gamba se retirara de la calzada y, con el más absoluto de mis asombros, la chica levanta el dedo corazón y me dice no sé qué de fucking, mientras persiste en el medio de la calzada. ¡Buuuuf! Qué coño se supone que tengo que hacer...

Otra. Espero apoyado en el coche, mal aparcado, a que vuelva mi acompañante del encargo. Pasa un tío negro, con rastas, en una bici. Me mira fijamente y me grita algo incomprensible (aunque nada agradable) en la cara. Alejándose a toda (que es poca) velocidad se parte el culo. Yo no salgo de mi asombro. El problema no es la inmigración, sino los aires con que inmigran. A mi no me molesta ni el color, ni el estatus de nadie. Me molesta que me miren con cara de superioridad, de chulería, como si ellos no tuvieran nada que perder y yo todo. ¡Buuuuuuuuf! Qué coño se supone que tengo que hacer...

Observo a un grupo de modernillos que toman algo en el Ra. ¡Cómo describirlos? Los tíos hablan sin casi abrir los ojos. Arrastaran las palabras como seguramente han visto que los artistas hacen en la tele. Se creen en el centro del mundo. Algunos llevan gafas de sol grandes, otros gorras raras, pero todos esperan su turno para ser el centro de la conversación. Las chicas ríen falsamente, mastican chicle con cara de desprecio y miran a todos lados -a veces a mí- para observar lo mucho que llaman la atención. Una de ellas me dice de repente '¿Tú que miras?'. ¿Que qué miro? ¿Que qué miro? ¿Que qué miro?... Buuuuuuuuuuf. Qué coño se supone que tengo que hacer...

Un Audi A-3 aparca delante del callejón, obstruye el tráfico, aunque -de momento- no viene nadie. Del coche baja una señora mayor (pijísisisisisisima) y se dirige, tras un par de miradas furtivas, a la Boquería. Como era de esperar, los coche se tienen que montar en la acera para poder pasar. La puta pija vuelve con una bolsa llena de tomates y lechuga. Tan tranquila. Yo que estaba al lado -ya cabreadito- le comento: "señora, ha liado un follón tremendo". "A tí que te importa" -me responde- "a caso eres urbano". Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuf. Qué coño se supone que tengo que hacer....

Tiempo de estancia en el centro de Barcelona: 1h. Resultado: enfado, ira, ganas de pegar a alguien, sensación amarga, misantropía a la enésima (cuál será esa) potencia.

Algo grave está pasando porque las mayorías se imitan y la mayoría se está convirtiendo en unos chulos de mierda.Buuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuf

 

Antes de nada...

Antes de nada...

Antes de nada decir que la hora a la que escribo es importante.

Escribo literalmente antes de nada. A pocos minutos para que empieze el gran partido. El Barça se enfrenta al Chelsea y todos los medios se apresuran a dar su visión maniquea del futbol. Chelsea y Barça, dos polos irreconciliables que decantarán la balanza de la diosa del fútbol, tantas veces desequilibrada.

Yo también recuerdo otra polaridad maniquea, la de Oliver y Marc Lenders de la mítica serie Campeones. Oliver era el buen fútbol, la magia, la imaginación, el xogo bonito. Lenders era el poder físico, la competitividad, el talento receloso, la jugaresca. El Chelea y el Barça se enfrentan. Puede pasar de todo, incluso que gane el Barça y el fútbol se descubra a si mismo. Pero pase lo que pase, me siento orgulloso de ser Oliver en esta serie barata en que los medios han convertido el fútbol. Ronaldinho, Eto’o, Deco, Messi pueden con cualquier equipo, pero cualquier equipo puede con la defensa del Barça.

Si el Barça consigue romper la lógica apolinea del fútbol moderno y emborracha Stanford Bridge con su ingenio romántico quizá quede algo de esperanza para aquellos que prefieren dar un taconazo, hacer una bicicleta o una rabona, pudiendo chutar directamente.

Para mí sigue siendo muy importante el cómo y no sólo el qué enn el fútbol

Un saludo,

Gilonso

LA CABINA, o el principio de todo

La cabina, qué título tan grande para tan gran programa, qué júbilo tan inmenso para tan diminuta alma...

La cabina, qué sonoridad tan dulce para tan gamberro espacio...

La cabina, qué sólido concepto para tan corto trayecto...

La cabina...

Ya se oyen los gritos de parto, ya se asoma la cabeza por el conducto vaginal...

Es el principio de todo...

Es original.

Feliz 2006